Entre lo chiviado y lo original

Por: Anibal Ocampo
@aniballeonides
Estudiante mexicano de intercambio

Las marcas que se utilizan en las prendas de vestir han inundado las calles de todo el mundo. El precio, la calidad y la exclusividad son algunas de las características que las vuelven tendencia.

¿Qué pasa en Colombia?
Este es uno de los principales países sudamericanos que cuenta con un gran número de diseñadores y marcas con reconocimiento nacional e internacional en la industria textil de la moda.

Sin embargo, sus productos no son accesibles para todo el público, ya que guardan una exclusividad para cada persona por el excesivo costo que puede tener una prenda de lujo. La marca Louis Vuitton, por ejemplo, tiene camisetas a la venta por 1,050 dólares ($3’359.477 colombianos) y la marca italiana Gucci, por 1,500 dólares ($4’799.253 colombianos).

Debido a precios tan exuberantes, los consumidores han optado por comprar prendas ‘piratas’ y así vestirse a la moda, sin necesidad de gastar tanto.

“Siempre me ha gustado la moda y me hace sentir bien conmigo mismo”, expresó Rony Tascón, de 19 años. Debido a su corta edad y a que no recibe mucho dinero, no puede disfrutar de las mejores marcas de ropa.

“Creo que la moda puede marcar de alguna forma tu estilo de vida, no siempre uso ropa original, también he comprado ropa ‘chiviada’ en el centro de Cali”, expresó Álvaro Duque, de 32 años.

Ambos comparten el mismo gusto por la moda y la ropa de alta costura, y aunque prefieren comprar este tipo de atuendos originales, usualmente adquieren prendas que son réplicas de marcas lujosas y populares, que se consiguen en algunos locales fijos y ambulantes, ubicados en el centro de la ciudad.

La ropa deportiva también se ha posicionado en el mundo de la moda e incluso las grandes marcas de lujo se están adaptando a esta nueva época sport, ofreciendo modernidad y comodidad al mismo tiempo.

Laura Gómez es una estudiante de la Universidad Santiago de Cali y aficionada a la ropa deportiva de empresas multinacionales como Nike, Adidas y Puma. Asegura que busca la comodidad y al mismo tiempo mantenerse casual, pero sin parecer que está saliendo de un gimnasio. “A mí me encanta usar ropa deportiva, me hace sentir ligera y a la vez sexy”, expresó la joven de 20 años.

Otro caso es el de Alex Betancur, estudiante del Politécnico Municipal de Cali y apasionado por el deporte, lo que le ocasionó también el gusto por las marcas deportivas. “Desde pequeño, mi papá siempre ponía el fútbol en la televisión y ahí fue donde empecé a ver y tomarle gusto a la ropa deportiva, pero en muchas ocasiones, comprar ropa original no me es posible”.

De acuerdo con los testimonios dados por los jóvenes, el mercado de ropa ‘pirata’ va cada día en aumento; en las tiendas establecidas para venta de ropa original, normalmente los precios de las prendas son mucho más altos y lo que hacen las los negocios piratas es ofrecer casi el mismo producto, por un precio considerablemente más bajo.

Pero, ¿de dónde salen o se fabrican estas prendas replicadas? ¿Es posible encontrar diferencias entre las piratas y las originales?

Hay que explicar que una cosa es la ropa ‘chiviada’ y otra la que viene por contrabando. Si bien es cierto que las marcas no son las originales, en buena parte sí llegan a Colombia cumpliendo todos los requisitos aduanales y tributarios.

Camilo Espinoza (35 años) es vendedor de ropa, en un local que se encuentra ubicado en el centro de la ciudad. Desde hace cuatro años se dedica al comercio ambulante, específicamente vendiendo ropa de réplica. Camilo mencionó que estos artículos son importados, siendo distribuidos en distintos puntos del país: “Todo lo que tengo a la venta viene de China. Tenemos una bodega en Bogotá y ellos nos distribuyen a Cali”.

Mariana Lozano es otra comerciante caleña de prendas piratas, ella menciona que su puesto lo surte cada semana, después de que le llega la mercancía. “Todo lo que yo vendo cumple con los requisitos y las necesidades que mis clientes necesitan, pero es evidente que no es original, porque la calidad no es la misma”, explicó.

La fabricación, distribución y venta de este tipo de ropa réplica cada vez va tomando más fuerza en el mercado, teniendo como consecuencias la repercusión en la creatividad de diseños, la diversidad de expresiones, desarrollo cultural y económico de las empresas y sobre todo, ocasiona vínculos con organizaciones delictivas de redes amplias y complejas.

DATOS

63.2% de las imitaciones de ropa se origina en China.
El comercio de productos falsificados en el mundo deja alrededor de 462 mil millones de dólares al año, según un estudio de la OCDE y la Oficina de Propiedad Intelectual de la UE.
Las marcas que más problemas tienen con la piratería son Nike, Rolex, Ray-Ban y Louis Vuitton.

* Texto publicado en alianza con la Universidad Santiago de Cali