POLITÉCNICO GRAN COLOMBIANO
UNIVERSIDAD SANTIAGO DE CALI

¿Sabe en qué consiste el método 3×3 para universitarios?

¿Sabe en qué consiste el método 3×3 para universitarios?

En la universidad, uno de los mayores problemas no es la falta de tiempo, sino la forma en que se usa.

Muchos estudiantes pasan horas frente a los apuntes, saltando de una materia a otra, intentando abarcar todo sin un orden claro.

El resultado suele ser el mismo: cansancio, sensación de no avanzar y dificultad para recordar lo estudiado.

El método 3×3 surge como una forma simple de organizar el estudio sin complicarse con sistemas complejos.

No requiere aplicaciones, ni agendas sofisticadas, ni técnicas difíciles de sostener. Se basa en una idea clara: limitar el enfoque para aumentar el impacto.

El primer “3” tiene que ver con las materias. En lugar de intentar estudiar cinco o seis asignaturas en un mismo día, el método propone trabajar máximo tres.

Esto no significa descuidar las demás, sino evitar la fragmentación. Cuando cambias constantemente de tema, el cerebro no alcanza a profundizar.

En cambio, al concentrarte en tres materias, puedes dedicarles atención real y avanzar con mayor claridad.

El segundo “3” está relacionado con los objetivos. Para cada materia, defines tres tareas concretas.

No se trata de escribir “estudiar todo el tema”, sino de establecer acciones específicas: entender un concepto, resolver ejercicios, hacer un resumen o preparar una exposición. Tener objetivos claros evita la sensación de estar ocupado sin dirección.

El tercer “3” corresponde al tiempo. Cada tarea se trabaja en bloques de aproximadamente 30 minutos. Este tiempo es suficiente para concentrarte sin llegar al agotamiento. Después de cada bloque, haces una pausa corta. Esto permite mantener la energía y evitar que el estudio se vuelva pesado.

Combate la procrastinación

La combinación de estos tres elementos cambia la forma de estudiar. En lugar de jornadas largas y desordenadas, tienes sesiones más cortas, enfocadas y manejables.

Sabes qué vas a hacer, en qué materia y durante cuánto tiempo. Esa claridad reduce la ansiedad y mejora la concentración.

Uno de los beneficios más importantes del método 3×3 es que te obliga a priorizar. No puedes hacerlo todo en un solo día, así que eliges lo más importante.

Este ejercicio de selección es clave en la universidad, donde la carga académica puede volverse abrumadora.

También ayuda a combatir la procrastinación. Cuando una tarea es demasiado grande, es fácil postergarla.

Pero cuando la divides en objetivos pequeños y con tiempo definido, se vuelve más fácil empezar. El inicio deja de ser pesado porque ya sabes exactamente qué hacer.

Otro aspecto valioso es que este método se adapta a distintos ritmos. No todos los días son iguales, y no siempre tendrás la misma energía.

El 3×3 no busca rigidez, sino estructura flexible. Puedes ajustar las materias, los objetivos o los tiempos según tu contexto, sin perder el enfoque.

Además, al trabajar en bloques cortos, es más fácil mantener la atención. La mente no se siente atrapada en sesiones interminables, lo que reduce la fatiga mental.

Esto es especialmente útil en la universidad, donde muchas tareas requieren concentración sostenida.

El método 3×3 no es una fórmula mágica, pero sí una herramienta práctica. No se trata de estudiar más, sino de estudiar con intención. Al limitar lo que haces, aumentas la calidad de lo que logras.

En un entorno donde todo parece urgente, aprender a enfocarte en lo esencial puede marcar la diferencia. Porque en la universidad, avanzar no siempre depende de cuánto estudias, sino de cómo decides hacerlo.


Foto: Pixabay

¿Te apasiona la creatividad y el marketing? Estudia Mercadeo y Publicidad de forma virtual. Aprende a posicionar marcas y conectar.

FUNDACIÓN UNIVERSITARIA DE POPAYAN